bernardi roig diana acteon in Le Bastart

Bernardí Roig y sus voyeurs de penumbras interiores

El verbo francés méduser conserva la etimología derivada del mito griego sobre aquel monstruo cuyo mirada petrifica, Medusa. Perseo resistió la tentación de mirarla de frente e interpuso el escudo para que la gorgona, al verse en él reflejada, sucumbiera al espanto de contemplarse a sí misma. La mirada gorgónea, médusant, es fascinante y letal. Aún a riesgo de morir, el que queda magnetizado, fascinado, ya no querrá apartar la vista.

bernardi roig - acteon - le bastartLa fascinación es la percepción del ángulo muerto del lenguaje, escribe Pascal Quignard, para quien la pintura romana antigua se desarrolló desde la obsesión de esa mirada hipnótica, erótica, gorgónea. La mitología grecorromana está preñada de sucesos trágicos por desacato al interdicto sobre la mirada. Tiresias, Orfeo, Narciso, Acteón, Psique… vieron lo que no deberían haber visto y pagan por ello: unos pierden la vista, otros al ser amado, o incluso la propia vida.

Un artista debe ser como Perseo, decía Caravaggio. Interponer espejos para que el terror se vea en ellos reflejado y así conjurarlo. Pero Bernardí Roig no adopta la estrategia de Perseo y sin embargo conjura los miedos; sus hombrecillos no temen la mirada frontal, sucumben a ella con ansia suicida. Como insectos atraídos por la luz artificial, esos espectros blancos de mediana edad acaban a menudo con los ojos calcinados o humeantes, adheridos a plafones lumínicos o tubos fluorescentes. ¿Habrán alcanzado un nivel más agudo de visión, como Tiresias?

bernardi roig - dimoni - le bastart
Dimoni Cucarell 2011

La visión prohibida tiene efectos metamórficos. Acteón, convertido en ciervo por su ofensa a Diana, será devorado por sus perros de caza. Pero antes de la metamorfosis definitiva, como híbrido cornudo satisfará su deseo, poseerá a la altiva diosa, aunque sea con la imaginación. Roig se inspira en los escritos y dibujos de Klossowski en El baño de Diana para tergiversar el mito. El deleite en el rostro de Diana se funde en nuestra memoria con el semblante de la Roberte de La Revocación del Edicto de Nantes, palimpsestos de imágenes de deseo, un mis-en-abisme de reflejos anidados en reflejos, engranajes infinitos de representaciones fallidas de lo que por irrepresentable se torna obsesión imaginante.

Uno debe tener el coraje de asomarse al interior de un agujero para ver qué ocurre, escribe Roig en sus diálogos consigo mismo (o monólogo a varias voces), compilados en Binissalem (2006): ese agujero es una metáfora del propio interior. Mirar es el acto erótico más sustancioso. Por eso la mirada del que mira no es una mirada, sino un tajo en mitad de nuestras seguridades. Algo así como asomarnos a los glory holes de nuestras grutas craneales; pensarnos como voyeurs de nuestros demonios interiores.

bernardi roig - centauro - le bastart
L’aprés-midi d’un Centaure, 2015

Criaturas ávidas de oscuridad, las que lamen con lenguas lascivas nuestros sueños inconfesables en las cloacas de la ciudad (Practices to suck the dark, 2016), pero también las que traspasan el umbral de la luz para proyectar en la penumbra interior su propia película en loop. Y entre ambos, escenas de coitos míticos, la cabra y el fauno, Diana y Acteón…, vislumbres postreras antes del apagón.

Venimos de una escena en la que no estábamos (Quignard, El sexo y el espanto), por lo que estamos abocados a buscar siempre esa imagen que nos falta, a ver siempre otra imagen detrás de todas las cosas.

Anna Adell

 

Exposiciones en curso:
bernardi roig - sala alcala 31 - le bastart
Cuidado con la cabeza. Exhibition view
Cuidado con la cabeza, sala Alcalá 31, Madrid, hasta 24 Julio, comisariada por Fernando Castro Flórez
Buenos Aires, Muntref Centro de Arte Contemporáneo, until 18 th September, comisariada por Diana Wechsler

 

 

 

 

Share this:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *