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Diana Coca, tácticas transfronterizas

Un mismo gris propagándose por autopistas, túneles y pasos a nivel, complejos fabriles y moles de nueva construcción. Paisajes suburbanos que solo pisan infinitud de neumáticos, vedados para el transeúnte. Periferias de cemento cada vez más extensas que se repiten sin apenas variación por todo el orbe.

diana coca - pekin - le bastartTambién las fronteras, cada vez más altas, más largas, más infranqueables, son un modelo que se extiende por el mundo con pocas variaciones: barreras de contención, alambradas electrificadas, sensores de movimiento…

En ambos tipos de escenario, en los márgenes (de la ciudad, de la identidad, de la vida…), Diana Coca ha llevado a cabo su proyecto Where is Diana? (2015), concretamente en Tijuana y en el extrarradio de Pekín.

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Circulando bajo un cielo plomizo no puede dejar de ser alucinada la visión fugaz (a través del parabrisas) de una mujer camuflada con pasamontañas, enfundada en mallas negras y guantes largos, de pie sobre altos tacones en el arcén de un cruce de autopistas.

Con su atuendo de camuflaje repta por barandales de hierro y tuberías de viejas fábricas. Rascacielos del distrito financiero de Pekín se recortan en contrapicado tras su silueta negra, siempre expectante.

diana coca - pekin - le bastartArtista y extranjera en un país, China, donde ambos estatus son puestos bajo sospecha, en sus cuatro años de estancia en su capital, Diana sintió el peso del estado vigilante, del poder disciplinario que clasifica, segrega, aliena.

Ahí cuajó su idea de crearse un personaje de elástico cuerpo capaz de burlar la rígida normativa social y urbanística que bloquea los movimientos. Arte de guerrilla y catsuit como emblemas de eficiencia adaptativa a situaciones adversas.
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Coca, que siempre ha tanteado los confines de la identidad (de género, cultural…), se sitúa aquí en los límites del territorio jugando al juego del extrañamiento, de cuerpo extraño para el sistema. Explorar el paisaje de asfalto desde perspectivas insólitas, transformar las calles desiertas en lugares lúdicos, hacer del terreno hostil laboratorio geo-psíquico.

Y puestos a imaginar, nos la figuramos como una elastic-girl burlando aduanas, colándose de contrabando en barcos que atraviesan el Pacífico hasta el litoral de Baja California…, por cierto, ¿será ella la que se acerca a nado a la costa tijuanense?

diana coca - tijuana - le bastartAllí donde el muro que separa México de EUA se adentra en el mar vemos una silueta enfundada en negro que empuja los barrotes de hierro, gesto inútil que realza lo absurdo de la imagen de una barrera aspirando al infinito, compitiendo con el océano.

Palanca en mano, trata de derribar la valla, o bien se desliza como pantera a ras de suelo o trepando a troncos caídos. Pareciera erotizar esas tierras yermas, donde reina la anomia.
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En una zona donde disparan primero y preguntan después, sus acciones no están exentas de riesgo.

En otras foto-performances de la misma serie la vemos en parajes más frondosos, rebrotando como negra flor entre dalias y arbustos.

Coca a menudo ha expresado la búsqueda de lo femenino en la naturaleza, aunque suele ser un encuentro fallido, más cercano a las muñecas rotas de Hans Bellmer que a las fusiones telúricas de Ana Mendieta. Sus piernas con zapatos rojos saliendo de un lateral de la Gran Muralla China (souvenir), brotando como mala hierba junto a alambres de espino o en un campo florido (naturaleza extrema), nos hablan con humor negro de lo femenino fragmentado, fetichizado.

diana coca - mexico parque - le bastartLa naturaleza ya solo puede vivirse a través de prótesis culturales, parece decirnos cuando en ella siempre aparece “disfrazada”, pero al desgarrarse las medias en un claro de bosque está ensayando modos de liberarse de esos corsés de lo femenino. O cuando trata en vano de renacer en el útero de una tierra anegada (umbilicales), coreografías que oscilan entre la ironía y una hiriente melancolía, empatizando con el pulso agónico de la madre tierra.

Como la hiedra, Diana (mallorquina errante) “pone las propias raíces en marcha”, haciendo de la teoría del arte radicante de Nicolas Bourriaud (uno de sus referentes) una praxis valiente basada en lo transfronterizo.

Anna Adell

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diana coca - pekin - le bastartWhere is Diana?, exposición individual de Diana Coca
se puede visitar en Tabacalera Promoción del Arte, Madrid
hasta el 03.09.2017
Comisaria: Begoña Torres González
Organizada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes

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